En esta etapa, entre los 1 y 3 años, los niños y niñas viven sus primeros descubrimientos en un entorno amoroso, donde el juego, la exploración y la música despiertan su curiosidad natural.
En esta etapa, entre los 1 y 3 años, los niños y niñas comienzan a descubrir el mundo en un entorno amoroso y seguro.
A través del juego, la música y la exploración sensorial, fortalecen su confianza, su curiosidad natural y sus primeros vínculos, dando sus primeros pasos en el aprendizaje.